jueves, 4 de octubre de 2007

fidencio morales.

i.San Luis Río Colorado, Sonora.

Un saldo de cinco muertos, entre ellos dos niños, y siete lesionados, dejó ayer una de las mayores tragedias de las que se tenga memoria en esta frontera.

Un residente local presuntamente asesinó a su esposa e hija y luego ocasionó un choque por alcance en el que perdió la vida, al igual que otros dos niños más.

Los hechos se registraron entre las 14:30 y 15:00 horas, primero en su domicilio particular, ubicado en la avenida México B entre las calles 39 y 40, y luego en el crucero que conforman la avenida Sonora y la calle 34.

Fidencio Morales, de 48 años, habría matado con una escopeta calibre .12 a su esposa, Lucía Ceballos Muñíz, de 46, y su hija Andrea Morales Ceballos, de 17.

Además, disparó en cuatro ocasiones contra otro de sus hijos, Diego Morales Ceballos, de apenas 2 años, quien ayer por la noche se debatía entre la vida y la muerte en el Hospital General de Mexicali.

Tras el doble asesinato, el presunto responsable salió a toda velocidad de su casa a bordo de un pick up GMC, color blanco, y chocó por alcance una vagoneta Dodge, Caravan, color verde, a menos de 100 metros de la Jefatura de Policía y Tránsito.

Morales falleció en el lugar de los hechos, igual que los hermanos Marcos y Selene López Figueroa, de 4 y 10 años, respectivamnte, quienes viajaban con sus padres, Gilberto López Armenta y Norma Alicia Figueroa, en el auto afectado.

En el mismo vehículo también iban sus hermanos Jaquelin, Natalia y Gilberto López Figueroa, de 7 y 5 años y 6 meses de nacido, respectivamente, así como su prima Briana Araceli Beltrán Figueroa, de 7 años. Todos fueron trasladados a Mexicali.

La Policía Municipal primero tuvo conocimiento del choque y más tarde, luego que los vecinos descubrieron los cadáveres, acudió al domicilio de la avenida México B entre las calles 39 y 40.

En el lugar, los agentes encontraron el cuerpo de Andrea Morales en el patio y el de Lucía Ceballos y el pequeño Diego en una de las recámaras.

El niño también presentaba huellas de violencia en ambas muñecas, por lo que se presume fue torturado antes de recibir los disparos.

Personalmente, el agente primero del Ministerio Público del Fuero Común, Martín Coronado Velasco, se encargó de dar fe de los acontecimientos.

Fuente: Portal en internet de "La Cronica".

2 comentarios:

Orizschna dijo...

Tss ese wey si estaba orate y no mamadas.

ciudad somnolienta dijo...

verga